1 de Agosto en Miraflores: Venezuela dialoga, Delcy Rodriguez anfitriona y Maria Corina Machado sin invitación.
Venezuela no se detiene ni cuando tiembla, y eso quedó demostrado después del terremoto en La Guaira, porque mientras la tierra se movía en el litoral, el país entendió otra vez que aquí los problemas se enfrentan de frente, y no por Zoom desde Miami ni con cadenas de WhatsApp. Y en medio del polvo y la emergencia apareció Delcy Rodríguez, bien asesorada para hacer lo que hizo, caminando entre escombros, abrazando familias, coordinando ayuda, y hablando con la gente sin guion, sin teleprompter, sin necesidad de un filtro, porque cuando el país duele se necesita presencia y no performance. Y eso fue lo que hizo, con la energía de quien sabe que gobernar es resolver y no tuitear.
El diálogo se instala el 1 ero de Agosto en Miraflores, y esta vez lo hace con diez voces que vienen de la Asamblea del 2015. Diez nombres que el país conoce muy bien, porque fueron parte del interinato que prometió paraísos, y no entregó facturas. Y hoy están en la mesa, señalados por la burocracia, *señalados por haber usado Citgo y Monómeros como caja chica personal*, señalados por haber convertido la política en una empresa quebrada. Pero están ahí, porque el diálogo en Venezuela no es para premiar currículos, es para que nadie se quede por fuera, ni siquiera los que administraron mal el sueño de un país y lo convirtieron en una ONG internacional. Y el gobierno lo sabe, y por eso Delcy los mira a los ojos y les dice: hablemos, porque Venezuela es más grande que los errores y más grande que los egos.
Y mientras en Miraflores se firman actas y se ponen puntos sobre la mesa, en Washington otra vez suena el silencio.
Porque la política de María Corina Machado con Washington volvió a fracasar. Y ya van tantas, que uno pierde la cuenta. Pero esta dolida mucho más, porque fue la última apuesta: la del llamado a la calle, la del todos para allá, el día D, la hora H, el momento histórico. Y la calle respondió con silencio, con calor, con gente trabajando, con mototaxistas cobrando su carrera, con abuelas haciendo arepas, y con una juventud que ya entendió que la vida no se hace con hashtags, y que el país no se cambia con un trino fijado.
Qué ironía tan grande, porque vendieron el cuento de que Washington los iba a salvar, que el Departamento de Estado tenía un plan, que las sanciones eran quirúrgicas, que el bloqueo era amor con corbata. Y lo único quirúrgico fue el vacío que dejaron en las plazas cuando convocaron y nadie fue.
Que lo único que bloquearon fue su propia credibilidad, porque prometieron un estallido y lo que hubo fue un bostezo colectivo. Porque prometieron presión internacional y lo que llegó fue otra ronda de reuniones con Venezuela en la agenda. Porque prometieron que el mundo estaba con Maria Corina Machado y el mundo estaba ocupado viendo cómo Delcy Rodriguez atendía damnificados en La Guaira, con su equipo y el de EEUU, porque en La Guaira la gente lo menos que anda es pendiente de política, la necesidad es salir de la tragedia y dar santa sepultura a sus muertos.
Dato para la historia, Maria Corina Machado no fue tajante, ni habló de dolor, solo de ella como un todo, nadie Eñ La Guaira va ha esperar por ella para seguir adelante, su ego llega al nivel de creerse Dios, cuando en realidad parece un soldado del diablo.
El terremoto en La Guaira le pegó duro a Venezuela, pero también nos recordó de qué estamos hechos. Y mientras unos pedían intervención, otros cargaban colchones. Mientras unos pedían sanciones, otros abrían casas de abrigo. Mientras unos tuiteaban desde el exilio, otros barrían vidrio en la madrugada. Y Delcy Rodriguez estuvo ahí apoyada por más de 17 países y EEUU de asesor , sin pose, sin campaña, sin necesidad de gritar, porque el liderazgo no grita una de las cosas que sus asesores le ha dejado claro, cuando hay dolor, el liderazgo acompaña y así lo hace, Y eso caló más que mil discursos, porque la gente no olvida quien estuvo cuando el techo se cayó, es tan bueno el manejo de los asesores de Delcy Rodriguez que desmontaron los Fakenews que ponían en riesgo las labores de rescate en La Guaira, detrás de esa campaña de noticias falsas estában los influencers de Maria Corina Machado, otro revés para la Dama del Nobel.
Y hablemos claro de esa mesa de diálogo del 1 ero de Agosto, con los diez de la Asamblea del 2015. Porque sí hay rabia, porque sí hay memoria. Porque el país recuerda Citgo manejada como una torta a pedazos, recuerda Monómeros regalada como si fuera un bono, recuerda el interinato como el gobierno del PowerPoint y de la maleta diplomática. Y ahora los tenemos ahí sentados, y muchos dirán: ¿para qué? Pero la respuesta es para que no quede nadie diciendo que no lo dejaron hablar. Para que sepa que en Venezuela hasta el que se equivocó tiene derecho a rectificar frente al país. Y para que Delcy Rodriguez y su grupo también recuerden que el pueblo no es tonto, y que la reconciliación no es borrón y cuenta nueva.
La verdadera reconciliación pasa por hacer justicia y reparación, y sobre todo dae oportunidades de trabajo.
La energía de este momento es positiva, porque Venezuela decidió que no se rinde ni con temblor, ni con bloqueo, ni con manipulación. Y porque entendimos que el enemigo no es el que piensa distinto. El enemigo es el hambre, y la apagamos produciendo. El enemigo es la desesperanza, y la apagamos con presencia. El enemigo es la violencia, y la apagamos con diálogo, aunque duela, aunque incomode, aunque haya que sentarse con quien ayer te insultó, te metió preso o simplemente no te gusta, hay que hacerlo porque el país lo vale.
María Corina apostó todo a Washington, y Washington le dio la espalda otra vez. Le dio un comunicado donde pusieron a Rodriguez por encima de ella, le dio una foto de consolación con Marco Rubio, le dio un seminario entrando por la puerta de servicio, pero no le dio país. Y el llamado a la calle fue su último cartucho el 28J, y salió vacío. Y ahora qué queda, la ironía de ver cómo los que decían que ella tenia el apoyo del mundo, terminaron solos en una transmisión en vivo con 200 conectados. Y queda la imagen de Delcy en La Guaira, cargando un niño y diciendo: aquí estamos, y aquí nos quedamos.
Venezuela está aprendiendo que la política no es show, que el poder no es un like, que la patria no se negocia por videollamada. Y que cuando tiembla la tierra, tiembla también la mentira, y se cae. Y lo que queda en pie es el trabajo, la gente y el diálogo, aunque sea difícil, esos diez que vienen con historias de terror desde la AN2015 tienen la obligación moral de escuchar al país.
Lo que a muchos les duele, Donald Trump trabaja con Delcy y está satisfecho*. Mientras la oposición busca estallido social, el gobierno firma acuerdos energéticos y busca la reestructuración de la deuda. Mientras unos convocan al caos, otros abren pozos, negocian petróleo, y le devuelven oxígeno a la economía.
Así que sigamos, porque el país se reconstruye casa por casa, calle por calle, diálogo por diálogo. Porque hay una líder que entendió que gobernar es estar. Y hay un pueblo que entendió que esperar a Washington es esperar sentado.
Venezuela no pide permiso.
Venezuela avanza.
Con temblor o sin temblor, con bloqueo o sin bloqueo, con traición o sin traición:
Venezuela habla, Venezuela produce, Venezuela vence.
Y esta vez, la historia la escribimos nosotros.
@GegeRpz
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